En Santander y en Siete Villas se ha usado la danza de cintas sobre un palo, en donde las mozas y mozos, de seis a doce, bailaban alrededor agarrando las cintas y entrelazándolas de forma cuidadosa, para que el palo se mantenga firme. Este tipo de bailes es muy extendido por otras regiones y otros países de Europa.