Se trata de una coreografía montada por Matilde de la Torre en 1930. Esta basada en la Danza de las Lanzas bailada en Ruiloba y conserva el aire marcial de la misma, pero variando las figuras de la misma. La otra transformación que Matilde de la Torre introdujo en lo que, hasta aquel momento había sido exclusivamente una danza de hombres, fue el crear una "Baila de Ibio" femenina, cambiando los palos por otros más adornados e incluso por arcos de colores. Actualmente de baila mixta.